Cada artefacto, según la policía, contenía un teléfono móvil de la marca Samsung y un cargador similares a los que se usaron en los ataques del 12 de agosto en Phuket y Phang Nga.
La policía, que está estudiando los vídeos de cámaras de vigilancia y las huellas dactilares en los dispositivos, sospecha que los autores podrían haberlos escondido el miércoles, el 10 de agosto, cuando dos bombas de relojería fueron detonadas por teléfonos móviles.
La víspera, la policía halló dos bombas sin explotar en Phang Nga.
Una cadena de explosiones e incendios causaron cuatro muertos y 36 heridos en zonas turísticas del oeste y el sur de Tailandia.
La policía tailandesa anunció el arresto de un sospechoso a raíz de las explosiones. El subjefe del ente, Pongsapat Pongcharoen, afirmó que los investigadores están a punto de identificar al autor intelectual de los ataques, supuestamente, un nacional de Tailandia. En total, dijo, hay entre 10 y 20 implicados.


