"El criminal llevaba un año obsesionado por su ataque, lo planeaba desde el verano pasado", dijo el oficial.
Heimberger comunicó que solo dos víctimas mortales del ataque tenían nacionalidad alemana, mientras el resto fueron migrantes.
Indicó también que el tirador creó una cuenta de Facebook a través de la cual quería atraer a más gente para que venga a un restaurante McDonald's próximo al lugar del tiroteo.
Además señaló que el atacante tenía su propio "manifiesto" que no copió a Anders Breivik, autor de la masacre perpetrada en Noruega justo cinco años antes, el 22 de julio de 2011.
"Quería destacar que hubo informaciones de que en su ordenador fue hallado el llamado manifiesto de Breivik, eso no corresponde a la realidad", dijo.
En la noche del 22 de julio, un joven alemán de ascendencia iraní se puso a disparar indiscriminadamente contra los transeúntes cerca del centro comercial Olympia, en Múnich.


