Los trabajos de construcción durarán hasta el final del verano. Además de los aeródromos, en 2016 se construirán unos 40 edificios para el alojamiento de los militares que prestan servicio en el Ártico.
Aparte de suministrar los materiales necesarios para reforzar las posiciones de la zona, el Ministerio de Defensa realiza también tareas de limpieza medioambiental en la región. Este año se planea recolectar más de 4.561 toneladas de metal inservible.
Según declaró a Izvestia el director del Instituto de Geografía de la Academia de las Ciencias de Rusia, Arkadi Tishkov, es necesario desarrollar las infraestructuras de transporte en el Ártico.
"Sin aeródromos, construidos en todos los sectores del Ártico, es imposible el desarrollo y el mantenimiento de la seguridad nacional", comentó.
En los últimos años, Rusia ha comenzado a reforzar su presencia en el Ártico para defender sus intereses en la zona debido al creciente interés que la región polar está despertando en los países de la OTAN.