"A Rusia le gustaría ayudar a resolver los problemas concretos que existen en las relaciones entre los Estados del golfo Pérsico e Irán", dijo al reunirse con su homólogo saudí, Adel al Jubeir.
El canciller ruso advirtió de los "intentos muy peligrosos de representar esas contradicciones como reflejo de una división en el mundo musulmán".
"Este tipo de intentos de perjudicar la situación en este ámbito son inaceptables, estamos seguros de que al islam le interesa garantizar la unidad entre todas sus corrientes", señaló.
Lavrov destacó que Rusia está dispuesta a aprovechar sus "buenas relaciones con el Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo e Irán" con el fin de "crear las condiciones para abordar la normalización, que solo puede ser lograda a través de un diálogo directo".


