Las nuevas directrices emitidas en relación con Afganistán, Irak y Somalia, según la nota publicada en la web del Servicio de Inmigración, es "resultado de una evaluación actualizada de la situación de seguridad".
La llamada protección subsidiaria se otorga a una persona que no reúne los requisitos para el estatus de refugiado si hay motivos fundados para creer que a su regreso al país de origen se enfrentaría a un riesgo real de daños graves.
El pasado viernes, el Parlamento alemán aprobó a propuesta del Gobierno una restricción similar en relación con los nacionales de Túnez, Argelia y Marruecos que ahora se consideran países de "origen seguro".
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Según datos de la agencia europea Frontex, un total de 1,8 millones de refugiados llegaron a la Unión Europea en 2015, incluidos más de un millón a Alemania, según el Ministerio del Interior.


