Según los medios locales, las sacudidas se sintieron en vastas áreas de la región de Kanto que incluye la zona metropolitana de Tokio.
El epicentro del terremoto se ubicó en la parte sureña de la prefectura de Ibaraki, situada al norte de la capital, y el foco, a una profundidad de 40 kilómetros.
No se registraron destrucciones a raíz del terremoto, comunicó la agencia Kyodo al precisar que en la capital el sismo duró un minuto.
Según la agencia noticiosa, las sacudidas no afectaron el funcionamiento de los aeropuertos internacionales Narita y Haneda, sin embargo, el tráfico de trenes de alta velocidad fue suspendido en varias rutas.
Tampoco se registraron problemas en centrales nucleares en los alrededores de Tokio y en la prefectura Fukushima debido al sismo.


