"No hay ninguna comunidad que no haya sido liberada de Boko Haram ahora", dijo Sidi, citado por el diario nigeriano Daily Post, durante un evento celebrado en la ciudad de Kaduna.
El funcionario señaló que las víctimas de la secta islamista dejaron de engrosar desde hace algún tiempo los campamentos de desplazados internos a lo largo del país.
"Pronto terminaremos con asuntos de emergencia y vamos a ocuparnos de la rehabilitación de los desplazados", declaró el jefe de NEMA.
El Gobierno nigeriano, según él, colabora con varias agencias internacionales en esta tarea.
Boko Haram, grupo islamista suní que juró lealtad al autoproclamado Estado Islámico, o Daesh, lleva cinco años librando una guerra insurgente contra el modelo de vida occidental para establecer la sharia en el noreste de Nigeria y está detrás de la mayoría de los atentados que se perpetran en el país. Contra el grupo están luchando militares de Nigeria, Camerún, Chad y Níger.
La Oficina nigeriana del Asesor para Seguridad Nacional estima que Boko Haram mató desde 2009 a más de 13.000 civiles inocentes, destruyendo numerosas escuelas, iglesias y mezquitas y obligando a medio millón de personas a abandonar sus hogares.