De acuerdo a datos publicados este viernes por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística de Colombia (DANE), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en Colombia registró en octubre un alza de 0,68 por ciento, lo que representa un incremento acumulado en lo que va de 2015, de 5.47 por ciento, dos puntos porcentuales más que la registrada para igual período de 2014, cuando se ubicó en 3.25 por ciento.
La carestía en el costo de vida, según el DANE, obedece a los efectos causados por "El Niño" en el sector agrícola y la importante devaluación del peso colombiano frente al dólar en el último año.
El grupo de alimentos, con un incremento de 1,38 por ciento, fue el que más impulsó el costo de vida en octubre.
Tales datos, según explica el diario económico Portafolio, "deja(n) la inflación muy por encima de la meta del Banco de la República, que espera se ubique dentro del rango de dos y cuatro por ciento este año, y pone en verdaderos aprietos a Gobierno, empresarios y trabajadores, que deben conciliar un ajuste salarial para el 2016".
Octubre fue el mes con la tercera alza más alta en el IPC, lo que lleva la inflación en los últimos doce meses al 5,89 por ciento, ubicando la inflación anual como la más alta en seis años y medio.

En ese periodo solo es superada por la de marzo de 2009, cuando llegó a 6,1 por ciento.
Los datos entregados por el organismo también muestran que el rubro que registró la mayor variación acumulada en los últimos doce meses a octubre fue el de alimentos, con 8,60 por ciento, mientras que la menor se registró en el rubro de la vestimenta, con 2,21 por ciento.
Así, "con un costo de vida por encima del 5,5 por ciento o quizás muy cerca del seis por ciento, como creen los analistas del mercado que puede cerrar el año, el impacto para el bolsillo de la mayoría de colombianos será inminente, pese a que la junta directiva del Banco de la República y los propios agentes del mercado ven que estos niveles de inflación serán temporales", precisa Portafolio.
Las cifras reveladas por el DANE generan preocupación, toda vez que los bienes y servicios ajustarán sus precios en línea con la inflación que se registre en el 2015, por lo que los analistas prevén que las finanzas de las familias de más bajos ingresos serán las más afectadas.
De igual modo, el mercado laboral puede verse afectado por la alta inflación, ya que presiona al alza la tasa de desempleo y frena la generación de nuevos puestos de trabajo, entre otras consecuencias, concluye la publicación.