En estos momentos, uno de los objetivos prioritarios de la política exterior de Kiev es buscar la prórroga de las sanciones contra Rusia, coinciden expertos ucranianos consultados por el diario.
Por ello, a las autoridades ucranianas les conviene una situación en Donbás que dé argumentos a los adversarios europeos de Moscú para exigir la renovación de las represalias más allá de enero de 2016.
En otras palabras, si lo pactado en Minsk no se pone en práctica en su totalidad, tal como parece que va a suceder, no habrá motivo alguno para no prorrogar o relajar esas sanciones.
Los partidarios ucranianos de la línea dura contra Moscú apuestan por que la economía rusa, golpeada por las sanciones y unos precios bajos del petróleo, continúe su caída.
Tema: Arreglo del conflicto en Ucrania
Según esta lógica, lo que tiene que hacer el Gobierno ucraniano en los próximos meses es ganar tiempo simulando el proceso de negociación, postura que expuso con bastante franqueza la diputada Anna Gopko, del partido Samopomich (Autoayuda).
"Tenemos muchas esperanzas puestas en la ampliación de las sanciones, y una de las opciones es desconectar a Rusia del sistema SWIFT… Nuestro objetivo es ir ganando tiempo; debemos hacer que la economía rusa se vea abocada a la ruina total", dijo la parlamentaria ucraniana.



