En concreto, la compañía invertirá 130.300 millones de dólares en los próximos cinco años, una cantidad importante, pero que contrasta con los 220.600 millones de dólares anunciados en el Plan de Negocios y Gestión 2014-2018.
La inversión vendrá acompañada de una profunda reestructuración de negocios, con la venta de 15.100 millones de dólares en activos en 2015 y 42.600 millones de dólares entre 2017 y 2018.
Sin embargo, la empresa apostará fuertemente por los yacimientos del presal y en el área de exploración y producción offshore, con un 86% de las inversiones destinadas a la producción, un 11% a la exploración y un 3% en apoyo operacional, en una clara apuesta de la compañía por aumentar la producción de las reservas del presal y compensar la caída de los precios del petróleo.
En un comunicado oficial, la petrolera anunció que "la cartera de inversiones del plan dará prioridad a proyectos de exploración y producción en Brasil con énfasis en el presal", mientras que el resto de las inversiones "se destinarán al mantenimiento de las operaciones", de tal manera que la empresa espera producir 3,7 millones de barriles diarios en 2020, de los que el 50% procederán de los pozos del presal.
El pasado 22 de abril, la compañía presentó con varios meses de retraso los resultados del ejercicio 2014, con unas pérdidas estimadas en 6.194 millones de reales (1.973 millones de dólares) provocadas directa e indirectamente por la congelación de los contratos con las empresas relacionadas en la trama de corrupción investigada en la Operación Lava Jato.
Tema: Caso Petrobras
No obstante, durante 2015 la buena marcha de la producción de los yacimientos del presal se confirmó en el mes de mayo, cuando se alcanzó la producción de 2.574.000 barriles de crudo, es decir, una producción media de 2,1 millones de barriles diaria.

