El primer ministro británico aseguró que la tarea primordial es "lograr el éxito por la vía diplomática", además de insistir "en el cumplimiento total de los acuerdos de Minsk por todas las partes".
"No podemos aceptar un compromiso cuando se trata de cambiar violentamente las fronteras de Europa, declaramos claramente de Crimea y Donbás forman parte del territorio ucraniano", señaló.
Moscú, a su vez, declara que no es parte del conflicto en Ucrania y que participa oficialmente en calidad de mediador para poner fin a las hostilidades en el sureste ucraniano.
Según últimos datos de la ONU, en Donbás han perecido a causa de los enfrentamientos unas 6.500 personas.
La República de Crimea y la ciudad de Sebastopol se separaron de Ucrania y se incorporaron a Rusia tras celebrar el 16 de marzo de 2014 un referendo en el que más del 96% de los votantes avalaron esta opción.


