
"El hecho de agresión es independiente de la investigación de los acusados. Lo que voy a pedir es que sea un texto que refleje la posición del Parlamento, que es contraria a la agresión", explicó Cunha, del Partido del Movimiento Democrático de Brasil (PMDB), al inicio de la votación.
En este sentido, el representante del Partido de los Trabajadores (PT), José Guimaraes, recordó que el gobierno ya se había puesto manos a la obra y que el Ministerio de Exteriores había sido accionado por la presidenta, Dilma Rousseff, para comenzar a gestionar la exigencia de explicaciones al gobierno de Nicolás Maduro.
Por su parte, el presidente del Senado Federal, Renan Calheiros, del PMDB, fue mucho más lejos al exigir una "reacción altiva" del gobierno de Rousseff y sentenció que "la democracia hoy no tiene como convivir con esas cosas medievales", en referencia a las supuestas agresiones de los manifestantes venezolanos a la comitiva senatorial.
"Debido a la escalada de tensión política en Venezuela (…) es deber de Brasil identificar y promover las condiciones de diálogo interno, pacificación y reducción de la agresividad que ha marcado el proceso democrático venezolano", aclaró el texto de la nueva comitiva.
Por último, el senador del PT, Lindhbergh Farias, recordó a los demás miembros del Senado Federal que es necesario "actuar con imparcialidad" para no "caldear los ánimos" entre Brasil y Venezuela, y recordó en la necesidad de aplicar la "democracia parlamentaria" como la manera de "buscar caminos pacíficos para vencer esta crisis".