Así, la compañía ha optado por mantener a nivel actual los precios de funerales entre mayo y octubre, sin embargo los ha elevado para el período entre noviembre y abril cuando las bajas temperaturas y el "suelo congelado" dificultan la preparación de las sepulturas.
El presidente del comité urbano del Sindicato de empleados funerarios, Antón Avedéev, ha comentado sin embargo a Moskovski Komsomolets que aun así la sepultura es más barata que la incineración.
“La incineración es cara de por sí”, dijo y añadió que en la actualidad “la gente procura ahorrar lo que pueda y prefiere funerales ‘de bajo coste’”.

