“A Serena le costará conquistar el Grand Slam pero sí es posible”, dijo Chakvetadze a esta agencia al comentar que “de importancia especial será el próximo Wimbledon, dado que el año pasado no fue su mejor torneo”.
Según Chakvetadze, Williams “tendrá que mejorar su tenis pues en la pista rápida tiene importantes rivales como (la checa) Petra Kvitova y (la rusa) María Sharapova”.
“Hay muchas tenistas capaces de ganar en la pista rápida y Serena tendrá que sudar la gota gorda. Si su saque en Wimbledon es el mismo que en la final de hoy, le será difícil conquistar el trofeo”, dijo.
Chakvetadze opina que el triunfo de Williams en el Abierto de Francia –el tercero en su carrera, los dos anteriores siendo en 2002 y 2013– muestra que este torneo va perdiendo su fama de una competición solo para expertos en tierra batida, y recuerda que entre las campeonas recientes figura también la rusa Sharapova.
Además, es la primera en ganar un Abierto de Australia y uno de Francia seguidos desde que lo hizo en 2001 su compatriota Jennifer Capriati.
La última en adjudicarse el Grand Slam en año calendario fue la alemana Steffi Graf en 1988, año cuando también se llevó el oro de los JJOO de Seúl.
Serena ganó cuatro torneos de Grand Slam consecutivos en 2002-2003, completando el llamado “Grand Slam en un año no calendario”.