"No tendría ningún sentido si Inglaterra sale y todo el mundo se queda. No causaría ningún impacto y simplemente sería olvidado. Pero si se pudiera anular la participación de la UEFA (los equipos europeos), esto tendría efecto. Si Blatter es reelegido, habría que hablar de ello", dijo Dyke.
Por su parte, la canciller de Alemania, Angela Merkel, dio a entender que no sugerirá a la selección de su país boicotear las Copas de 2018 (Rusia) y 2022 (Qatar).
"Puedo decir que no pienso distribuir recomendaciones", dijo a la prensa.
En vísperas, el jefe de la UEFA, Michel Platini, planteó la posibilidad de un boicot, declarando que si Blatter gana las elecciones, la UEFA se reuniría en Berlín para discutir el futuro de sus relaciones con la FIFA.
El propio Blatter, entretanto, negó su responsabilidad en las corruptelas, diciendo durante la ceremonia de apertura del Congreso de la FIFA en Zúrich: "No puedo controlar a todos todo el tiempo".
Se habla de una corrupción de alto nivel en la FIFA durante las dos últimas décadas en torno a la adjudicación de las sedes de los mundiales, así como acuerdos de marketing y transmisiones.
Las acusaciones incluyen estafa, chantaje y blanqueo de dinero.