En concreto, desde el sábado pasado 750 agentes procedentes del Batallón de Choque, el Batallón de Acción con Canes y el Batallón de Policía de Grandes Eventos patrullaron junto a los miembros de la Policía Militar los paseos marítimos de las playas de la zona sur de la ciudad: Flamengo, Botafogo, Copacabana, Leblon, Ipanema y Recreio.
Además, el coronel y subjefe del Estado Mayor Operacional, Cláudio Lime Freire, anunció la semana pasada que brigadas de la policía revisarán los autobuses provenientes de la zona norte de la ciudad que se dirijan a la playas de la zona sur en busca de sospechosos, una situación producto de la desigualdad de renta entre los habitantes del norte y el sur de la ciudad.
El resultado del incremento de agentes sobre las arenas se tradujo en la detención el pasado domingo de 7 adultos y 41 menores que practicaban robos masivos en las calles cercanas de la playa de Leblon, el barrio más exclusivo de la ciudad, e incluso llegaron a asaltar a los ocupantes de un autobús de la línea 476 con un arma que finalmente resultó ser falsa.
El fenómeno del "arrastao" es típico del inicio del verano en las playas masificadas de Río de Janeiro y consiste en grupos de hasta 50 jóvenes que sistemáticamente recorren las arenas asaltando a todo aquel que se encuentre en su camino, en ocasiones incluso llegan a interrumpir el tráfico en calles enteras para robar en el interior de los vehículos.
Ya en noviembre de 2013, los asaltos masivos en la región de Arpoador, entre las playas de Ipanema y Copacabana, y la proximidad del Mundial de Fútbol de la FIFA obligó a la creación de comisarías móviles por la Delegación Especial de Apoyo al Turismo y el refuerzo con 260 miembros del Batallón de Choque de la Policía Militar, la idea era que los turistas asaltados pudiesen efectuar sus denuncias en la misma playa una medida que se ha convertido en permanente ante el aumento de los robos.
