“Aunque depende mucho del mercado global, creemos que existen las posibilidades de conseguir un panorama positivo del PIB en 2016 y 2017”, dijo el ministro en una entrevista a Bloomberg TV.
Reconoció sin embargo que el PIB ruso puede caer un 4-5% este año si el precio del crudo se mantiene a 45 dólares por barril.
“Es uno de los escenarios posibles y creo que es el peor”, afirmó Uliukáev al añadir que “esperamos que el petróleo sea más caro que ahora”.
Anteriormente, el ministro afirmó que “los barriles y las sanciones (antirrusas) son cosas pasajeras”, al tiempo de admitir que el “desarrollo holgado” de la economía rusa ya es cosa del pasado.
Según estimaciones preliminares, en 2014 la economía rusa creció un 0,5-0,6%, mientras que el más reciente pronóstico del Ministerio de Desarrollo Económico –basado en el precio medio anual de petróleo de 80 dólares por barril, es decir, casi el doble que en la actualidad– augura una contracción del PIB en un 0,8% en 2015.
A la vez, el Banco Mundial ha revisado a la baja sus previsiones sobre el PIB ruso para este año, del —0,7% al —2,9%.
Desde verano de 2014 el crudo ha perdido un 50% de su valor, algo que los expertos atribuyen a la sobreoferta.
La decisión de la OPEP de mantener las cuotas de producción a 30 millones de barriles diarios no hizo sino acelerar el desplome de los precios que se sitúan en la actualidad por debajo de los 50 dólares por barril frente a los 115 dólares de junio pasado.