Cada pueblo tiene un personaje fabuloso propio para la fiesta de Año Nuevo. En Rusia tienen incluso varios.

Por ejemplo, en la República Saha Yakutia tienen incluso dos Ded Moroz (santa Claus de Rusia): Ehee Dyil y Chyshaan (en la foto). Dyil se preocupa de la economía doméstica, instruye al toro que todos los otoños sale del océano Ártico y, hasta mediados de invierno le crecen los cuernos. Mientras que Chyshaan es un toro voluminoso con manchas celestes en los costados, un jayán con cuernos transparentes y respiración glaciar que ha adoptado fisonomía humana.

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En la estación de descanso de Savalen tiene su residencia Yulenissen, el Santa Claus noruego.

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En los umbrales del Año Nuevo, el Yulenissen noruego visita, como es habitual, al Ded Moroz de Rusia.

Ded Moroz es la versión eslava oriental del abuelo generoso navideño. Ded Moroz viste una shuba o caftán celeste, azul, rojo o blanco, luce una barba larga y blanca y sostiene un cayado.

Yamal Iri vive no lejos de Salehard y viste atuendos típicos del Norte, en los que sobresale un cinturón nacional especial adornado con piezas de huesos de mamut. Yamal Iri viaja en un trineo tirado por renos.

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Kysh Babai es el Ded Moroz tártaro, y Kar kyza, su nietecita.

A las familias de Buriatia llega Ded Moroz para el Año nuevo, el 31 de diciembre, pero para el Sagaalgan, o sea, el nuevo año buriatio según el calendario oriental, llega un anciano blanco generoso y sabio, Saagan Ubugun.

En Carelia, el personaje fabuloso de Año nuevo no se parece en absoluto a un abuelo. Su nombre es Pakkaine, el Joven Glaciar.
