Más de 553.000 ciudadanos rusos reconocieron oficialmente en oficinas del Servicio Federal de Migración que disponen de la ciudadanía de otro país, informó este viernes un portavoz de la entidad.
En agosto entró en vigor en Rusia una ley que considera delito el hecho de ocultar la ciudadanía de otro país o permiso de residencia fuera de Rusia.
Los infractores que tarden en informar a los Servicios de Migración serás multados con hasta 5.000 dólares o trabajos comunitarios durante 200 días.
El jefe del Comité Parlamentario de Derecho Constitucional, Vladímir Pliguin, explicó que algunos de los habitantes de Rusia que cuentan con otra ciudadanía pueden encontrarse actualmente fuera del país, participando en programas de estudio o de viaje de servicios.
El parlamentario aseguró que se prevé modificar la ley para que esos ciudadanos rusos puedan informar al Servicio de Migración a su retorno a Rusia, y sin tener que pagar ninguna multa.