La presencia de la base militar rusa 201 en Tayikistán es una carta de triunfo que Dusambé usa para defender sus intereses ante Moscú, no para recabar dinero, declaró hoy Saifuló Safárov, subdirector del Centro de estudios estratégicos adjunto a la presidencia tayika.
“El dinero aquí no es lo más importante. Lo esencial es que Rusia respete y atienda los intereses nacionales de Tayikistán”, afirmó Safárov.
El diario ruso Kommersant escribió hoy, al citar a un participante de las negociaciones ruso-tayikas sobre la prórroga del arriendo de la base, que Dusambé pretende cobrarle a Moscú un arriendo de “al menos 250 millones de dólares al año”.
El experto tayiko calificó de “inventada” esta cifra. Por su parte, portavoces del Ministerio ruso de Defensa rehusaron comentarla alegando que Moscú aún no ha recibido de Dusambé un borrador del acuerdo sobre el arriendo.
“El Gobierno de Tayikistán aboga por que el Kremlin considere los intereses nacionales de la república, en primer término, en lo que se refiere a los asuntos migratorios y la supresión de aranceles de exportación sobre productos petroleros”, dijo Safárov. Habida cuenta de que Moscú aspira a prolongar el arriendo por 49 años, Dusambé quiere que sus intereses se tengan en cuenta en la política exterior rusa, agregó.
Formada en 2004 a partir de una división de infantería motorizada, la base militar rusa 201 en Tayikistán cuenta con unos 7.000 efectivos acuartelados en Dusambé, Kurgán-Tiubé y Kuliab. Es la mayor de base terrestre de Rusia en el extranjero. Rusia y Tayikistán vienen negociando una prórroga de su arriendo desde 2008.
El vicepresidente del Gobierno ruso Dmitri Rogozin afirmó a principios de este julio que la preservación de la base 201 es un factor de freno para extremistas y una garantía de seguridad para Dusambé. También dio a entender que las negociaciones bilaterales sobre la base se dilataron, entre otras razones, por la proximidad de las tropas de la OTAN en Afganistán.
Rusia y Tayikistán pertenecen a una misma alianza militar, la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTCS) que incluye también a Armenia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguizistán y, hasta hace poco, Uzbekistán que suspendió su participación en junio pasado.

