Un equipo de arqueólogos estadounidenses descubrió en Guatemala el calendario Maya más antiguo descubierto hasta la fecha que no aporta señales sobre el posible fin del mundo en diciembre de 2012, informaron hoy agencias.
Se trata de tablas astronómicas del siglo IX, que están pintadas en los muros de una antigua vivienda en el complejo de Xultún, una localidad oculta en la selva de la región de Petén, en Guatemala.
Asimismo, el nuevo hallazgo desmiente la profecía sobre el próximo fin del mundo y pronostica 7.000 años más para la Tierra.
Según expertos, lo que ocurrirá a finales de 2012 es un cambio de ciclos del calendario maya, y no el Apocalipsis.
Los investigadores destacaron la precisión del calendario respecto a ciclos solares y lunares y el movimiento de las estrellas y supusieron que era utilizado para la celebración de rituales tan arraigados en la antigua cultura Maya.

