Al menos 7 mil personas, entre ellos mujeres y niños, muchos de ellos de nacionalidad extranjera, se encuentran detenidos en Libia, en prisiones controladas por ex rebeldes libios, sin juicio previo y acceso a la protección, señala el informe difundido ayer por el secretario general de la ONU Ban Ki-moon.
Mientras que los prisioneros políticos del régimen de Gadafi fueron liberados, unas 7 mil personas más se encuentran actualmente en prisiones y centros de detención provisional, que en su gran mayoría son controlados por ex rebeldes libios”, señala el informe.
“Queda mucho por hacer para poner en orden las leyes de prisión, evitar violaciones de los derechos humanos y asegurar la liberación de aquellos cuyo encarcelamiento no debe continuar”, señala el informe.
Según la fuente la mayoría de los tribunales de Libia en el momento actual “no tienen la capacidad” de realizar un pleno trabajo debido a la falta de seguridad, de jueces y empleados.
También se señala en el informe que existen casos de tortura y persecución de personas, debido a su color de piel y hace referencia sobre un “mensaje impactante” de los crímenes de guerra cometidos por los partidarios del asesinado ex líder libio, Muamar Gadafi y los soldados del Consejo Nacional libio de Transición (CNT), en la ciudad de Sirte.
Ban Ki-moon, llamó a los libios a respetar los derechos humanos, a la reconciliación nacional y la reinstalación de los servicios básicos para el pueblo.
El levantamiento armado en Libia duró casi nueve meses. En los choques entre las fuerzas leales al régimen gobernante y la oposición murieron miles de personas. La economía del país sufrió un grave deterioro económico. Muamar Gadafi, que había gobernado Libia durante 42 años, murió asesinado el 20 de octubre en cercanías de la ciudad de Sirte, su patria chica.
En febrero, las fuerzas opositoras instituyeron en la ciudad de Bengasi el Consejo Nacional de Transición, proclamándolo el único organismo de poder legítimo.
