Las víctimas mortales en las protestas antigubernamentales de Siria ascendieron al menos a 4.135 personas desde el inicio de la crisis en pasado marzo, informaron este martes organizaciones de derechos humanos.
Según las ONG, que realizan un recuento nominal de los muertos, entre las víctimas del conflicto hay al menos 265 niños y más de 400 militares que se pasaron a la oposición.
Estas entidades afirman que sólo en los últimos dos meses los enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad se cobraron más de 1.000 vidas humanas.
A mediados de octubre, la ONU cifró en más de 3.000 los muertos en el país árabe, mientras que las autoridades sirias informaron sobre 1.500 víctimas mortales de ambos bandos, de las que 1.100 eran agentes de las fuerzas de seguridad.
Las manifestaciones contra el régimen del presidente sirio, Bashar Asad, arrancaron hace más de siete meses en la ciudad de Deraa, al sur del país, y se propagaron posteriormente a otras zonas de Siria.
Los actos más brutales de represión se han registrado en Homs, ciudad al oeste del país árabe ya bautizada como la “capital de la revolución siria”. En Homs, donde las fuerzas gubernamentales han empleado artillería pesada y blindados contra los manifestantes, los muertos ascienden ya a 1.369 personas, frente a las 747 víctimas de Deraa y los más de 740 muertos de Idlib.
El viernes, 10 de junio, es considerado como el día más sangriento en lo que va de conflicto sirio, con 210 manifestantes asesinados por la policía y el Ejército en todo el país.
