El 21 de mayo se celebra el 90 aniversario del nacimiento del físico y activista Andréi Sájarov, uno de los creadores de la bomba de hidrógeno soviética que obtuvo el Premio Nóbel de la Paz en reconocimiento de sus actividades como defensor de los derechos humanos. Murió en 1989 a los 68 años, de los que siete vivió en un exilio forzado y prácticamente bajo arresto domiciliario.

El 21 de mayo se celebra el 90 aniversario del nacimiento del físico y activista Andréi Sájarov, uno de los creadores de la bomba de hidrógeno soviética que obtuvo el Premio Nóbel de la Paz por sus actividades como defensor de los derechos humanos.

Andréi Dmítrievich falleció el 14 de diciembre de 1989 de un ataque cardíaco. El día anterior, había intervenido por última vez en el Kremlin, en una reunión del grupo parlamentario reformista al que pertenecía.

El futuro académico recibió la educación primaria en casa y asistió al colegio a partir del 7º grado. Tras finalizar con matrícula de honor el bachillerato, inició sus estudios en la facultad de Física de la Universidad de Moscú, en la que se licenció también con matrícula de honor. Entre 1948 y 1968, formó parte del equipo de investigadores soviéticos encargado de desarrollar la primera arma termonuclear soviética. En la foto: Andréi Sájarov junto a su hijo Dmitri (1963)

A finales de los 1950, el “padre” de la bomba de hidrógeno da un vuelco a su vida al convertirse en un arduo detractor de los ensayos nucleares. En la década posterior, se perfila también como uno de los líderes del movimiento pro derechos humanos y la oposición al totalitario régimen soviético. En la foto: Andréi Sájarov en su casa de campo de la localidad moscovita de Zhúkovka (1972)

Desde 1970, la defensa de los derechos humanos y de las víctimas de las represalias políticas pasó a ser la principal actividad del físico, que fundó junto a otras activistas el célebre Comité para los Derechos Humanos. Entre las reivindicaciones de Sájarov destacaban el derecho de emigrar, el respeto hacia el medio ambiente, la abolición de la pena de muerte y de los tratamientos psíquicos forzosos a los que sometían a los disidentes.

En 1975, Sájarov escribió un ensayo titulado “Del país y el mundo”. Ese mismo año, después de que fuera galardonado con el Premio Nobel de la Paz, la prensa soviética comenzó a publicar cartas firmadas por grupos de científicos y artistas que censuraban las actividades políticas del académico.

soviética comenzó a publicar cartas firmadas por grupos de científicos y artistas que censuraban las actividades políticas del académico.

En 1980 fue arrestado camino del trabajo y posteriormente forzado al exilio junto a su esposa, Elena Bonner, en la ciudad de Gorki (actual Nizhni Nóvgorod), situada en el curso medio del Volga y en la que estaba prohibido entrar a los extranjeros.

El Gobierno soviético le retiró todas las distinciones que le había otorgado anteriormente, como el título honorífico de Héroe del Trabajo Socialista con el que fue distinguido en tres ocasiones.
En la foto: Andréi Sájarov en casa, año 1989.
En la foto: Andréi Sájarov en casa, año 1989.

Durante los siete años de exilio en Gorki, Sájarov vivió prácticamente aislado y bajo una vigilancia policial permanente.

Durante los siete años de exilio en Gorki, Sájarov vivió prácticamente aislado y bajo una vigilancia policial permanente.En diciembre de 1986 Mijaíl Gorbachov ordenó poner fin al exilio de Andréi Sájarov.

Entre noviembre y diciembre de 1988 el científico realizó su primer viaje al extranjero, durante el que fue recibido por Ronald Reagan, George Bush, Margaret Thatcher y Francois Mitterrand.

En marzo de 1989 fue elegido diputado al parlamento soviético por la Academia de las Ciencias. Los compañeros de hemiciclo en numerosas ocasiones intentaron acallar sus intervenciones con gritos de desacuerdo y silbidos.

Actualmente, calles y plazas de muchas ciudades del mundo llevan el nombre del académico Sájarov, quien también es homenajeado con numerosos monumentos. Los documentales y ensayos sobre su vida y obra coinciden en un calificativo con el que lo definen: profeta.
