La FIFA concedió a Rusia la gran oportunidad para desarrollar su fútbol y debe de aprovecharla al máximo

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Después de un triunfo bien merecido, cualquier equipo de fútbol suele dedicar un par de días a celebrarlo.

Después de un triunfo bien merecido, cualquier equipo de fútbol suele dedicar un par de días a celebrarlo.

Pero después, debe reanudar los  entrenamientos con más ímpetu que antes para impedir que la auforía haga perder la forma y, también para fijar nuevas metas y objetivos.

La inesperada victoria de Rusia para la organización del Campeonato Mundial de Fútbol en 2018 también puede considerarse como el triunfo de un partido importante.

Por lo tanto, no hay nada malo dedicar algunos días a las felicitaciones, a entrevistas rebosantes de emoción y a conversaciones para recordar  cómo transcurrió  la votación en la sede de la FIFA en Zúrich.

Sin embargo, pronto será necesario poner manos a la obra y trabajar bien duro, porque Rusia, a la que 13 de los 22 miembros del Comité Ejecutivo de la FIFA decidieron darle la oportunidad, todavía no está preparada para organizar el Mundial.

Hay que reconocer que Rusia ganó a pesar de que el país no dispone de ninguna instalación deportiva que reúna los requisitos de la FIFA, porque incluso nuestros mejores estadios, “Luzhniki” y “Lokomotiv” todavía hay que reconstruirlos.

Los principales clubes de fútbol del país, como “Spartak”, “Dinamo” y “CSKA”, no tienen estadios propios y entrenan y disputan sus partidos en campos alquilados.

A Rusia le faltan vías adecuadas de comunicación por carretera y ferrocarril, así como aeropuertos modernos, hoteles cómodos y acogedores de diferentes precios. En otras palabras, no hay nada de lo exigido.

 A Zúrich, Rusia llevó “sólo” una solicitud para organizar el Campeonato Mundial. Y no obstante, la propuesta coincidió con la filosofía de la FIFA de brindar apoyo al desarrollo del fútbol y la infraestructura correspondiente en los países donde esté deporte está poco desarrollado,  y por eso, obtuvimos la victoria. Vale la pena añadir que probablemente por las mismas razones,  Qatar obtuvo el derecho de organizar el Mundial de 2022.
Todo parece indicar que el primer ministro de Rusia, Vladimir Putin,  acertó, cuando renunció viajar a Zúrich en ocasión de la votación para no confundir al Comité Ejecutivo de la FIFA y no ejercer presión alguna, porque pudo haber sido contraproducente.

Putin viajó a Suiza después de que la FIFA, anunció los países sede, y sólo después, el primer ministro ruso convocó una rueda de prensa y se entrevistó con el presidente de la Federación, Joseph S. Blatter.

Rusia llamó  la atención del Comité Ejecutivo de la FIFA por las garantías de financiación ofrecidas por el gobierno para organizar el campeonato, la promesa de permitir la entrada sin visado a todos los hinchas con entradas para los partidos, y también el desplazamiento gratuito en autobuses y trenes entre las ciudades sedes del torneo.

Es probable que la victoria de Rusia también influyó la actitud agresiva hacia la FIFA  y algunos miembros de su Comité Ejecutivo por parte de la prensa británica.

Inglaterra y Rusia eran  considerados los principales pretendientes para celebrar el Mundial de 2018.Sin embargo, los medios de prensa ingleses se las ingeniaron para que la candidatura de su país fuera descartada en la primera ronda de la votación.

De hecho, Inglaterra sólo obtuvo dos votos: el del delegado inglés en el Comité Ejecutivo y, supuestamente, el de Franz Beckenbauer, antigua estrella del fútbol alemán, quien nunca ocultó sus preferencias por la candidatura inglesa.

La derrota de Inglaterra sumió a su delegación en un estado de confusión tal, que incluso olvidaron felicitar a los ganadores, como acostumbra la tradición y etiqueta en fútbol.

Posteriormente, se supo el motivo de su comportamiento, las autoridades británicas consideraron injusta la concesión del Campeonato del Mundo a un país que, en su opinión, no merecía en absoluto semejante regalo.

De una forma parecida reaccionó el presidente de Estados Unidos, Barack Obama cuando fue Qatar y no EEUU el país elegido para la organización del Mundial de 2022.

Tampoco se puede exagerar la calidad y el contenido de la presentación rusa, hecha horas antes de la votación,  lo más probable es que apenas superó la inglesa.

Es muy probable que el Comité Ejecutivo de la FIFA lo tenía todo decidido de antemano, porque hojearon superficialmente los documentos presentados y muy relajados y con idéntica cortesía aplaudieron todas las presentaciones. Posteriormente, se reunieron en una sala especial y por mayoría decidieron concederle a Rusia una gran oportunidad, que bajo ninguna circunstancia se puede desaprovechar.

Celebrar un Mundial de Fútbol en un país que no dispone de una infraestructura debidamente desarrollada supone una excelente  oportunidad para por fin reparar las instalaciones deportivas para niños y jóvenes, construir nuevos estadios  y capacitar entrenadores de acuerdo con la metodología moderna. En otras palabras, hacer que el gobierno  dedique más atención al deporte,  en este caso al fútbol.

Para la exitosa organización del Mundial en 2018, mucho dependerá del ritmo que imponga el Comité Organizador que se creará en breve. A diferencia de los Juegos Olímpicos, los mundiales de fútbol suelen celebrarse en varias ciudades. En el proyecto presentado por Rusia figuraban 13 ciudades, entre ellas Saransk, cuyo equipo de fútbol nunca ha jugado en primera división.

La FIFA exige que el aforo en los estadios sea superior a 40.000 espectadores. La pregunta es: ¿quién va a llenar un estadio tan grande, si incluso en los partidos de la primera división la asistencia es más que modesta y no suele superar los 12.000 espectadores? Y eso por no hablar de los partidos de las categorías inferiores, en los que la afluencia de público es todavía menor.

Celebrar un Campeonato del Mundo es un acontecimiento muy costoso, las estimaciones preliminares fluctúan entre 10.000 y a los 30.000 millones de dólares.

Y, a medida que pasa el tiempo, esas estimaciones tienden a crecer. Además, tratándose de Rusia, habrá que estar muy atentos para que los recursos asignados se gasten íntegros en los proyectos indicados.

El asesor del presidente de Rusia, Arkadi Dvorkóvich, comentando en su microblog la decisión de la FIFA instó a todos los participantes rusos implicados en la organización del Mundial  “abstenerse de cobrar comisiones ilícitas”.

*Alexander Gorbunov es analista del periódico “Deporte día tras día”

LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE OBLIGATORIAMENTE CON LA DE RIA NOVOSTI
 

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