La reforma militar en Rusia también concierne a todos sus oficiales

© RIA Novosti . Vladimir Rodionov / Acceder al contenido multimediaDmitri Medvédev visitó el polígono Gorojovetski
Dmitri Medvédev visitó el polígono Gorojovetski - Sputnik Mundo
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El pasado mes de noviembre, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, visitó el polígono Gorojovetski (provincia de Nizhni Nóvgorod) para inspeccionar maniobras del Ejército de Tierra.

El pasado mes de noviembre, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, visitó el polígono Gorojovetski (provincia de Nizhni Nóvgorod) para inspeccionar maniobras del Ejército de Tierra.

Una inspección importante, porque fue la primera realizada después de que el ministerio de Defensa diera por finalizada una reforma a la estructura de mando de las tropas con la creación de cuatro comandos estratégicos - Centro, Oeste, Este y Sur – en sustitución de los seis distritos militares anteriores.

Al reunirse con los altos mandos de Defensa y oficiales, Medvédev declaró estar satisfecho con la forma como avanza la reforma militar en Rusia.

El nuevo Ejército necesita nuevos recursos

“No puedo adaptarme a este ambiente, nuestro glorioso Ejército es un asco”, escribió  en su blog personal un oficial de carrera, en su tercer año de servicio en tropas de élite tras graduarse de una prestigiosa academia militar. “Los hombres se comportan de un modo inhumano. El dinero destruye al Ejército como un virus, que al fin y al cabo conllevará a la debilidad física, emocional e intelectual de cada oficial. Y los más indignos, seguirán engordando”, afirmó.

Y a pesar de lo que se podría esperar, al opinar sobre la situación en las Fuerzas Armadas de Rusia, el oficial no se quejó del bajo salario, ni de armamento y equipo obsoleto, y  tampoco mencionó los defectos de la actual reforma militar.

Olvidado por el gobierno durante al menos veinte años hasta quedar casi en la miseria, el ministerio ruso de Defensa pasa de nuevo a un primer plano. En 2011, los gastos militares de Rusia, incluido el presupuesto del propio ministerio alcanzarán los 2 billones de rublos (US$71.428 millones) ó 19% de todos los gastos previstos en el presupuesto federal.

“A partir de este año y hasta el año 2020, las asignaciones anuales para la defensa nacional serán equivalentes al 2,8% del PIB”, dijo Medvédev al reunirse con los mandos militares en el polígono Gorojovetski.

Agregó que el gobierno tuvo que “hacer correcciones importantes en el presupuesto” y “hasta recortar algunos programas” para garantizar la financiación necesaria para dotar a Ejército de nuevos equipos y resolver los problemas sociales de los militares.

En realidad, estos recursos son maná caído del cielo para las Fuerzas Armadas de Rusia y para el ministro de Defensa, Anatoli Serdiukov, encargado controlar el uso adecuado de los recursos destinados.

Tal vez por eso, en los próximos años, en la prensa nacional aparecerá todo tipo de cometarios, rumores y críticas sobre lo que pasa en cada una de las unidades militares como por ejemplo, la compra para un regimiento de una cocina italiana por un costo equivalente a quince de fabricación rusa, o sobre el conflicto entre los tripulantes de un submarino que no pudieron decidir quién debe ser incluido en la lista de personas con derecho a bonificaciones, etc.

Este y otro tipo de rumores continuarán apareciendo mientras Serdiukov ocupe el cargo de ministro de Defensa, es decir, al menos hasta principios de 2012, fecha en la que debe concluir la reforma militar en Rusia.

Pero antes de dimitir, Anatoli Serdiukov debe cumplir su misión, a pesar de aquellos que todavía creen en los mitos “del complot”, y están seguros de que en Rusia se está haciendo todo lo posible para desintegrar el Ejército ruso en provecho del Pentágono. Sin embargo, se trata de la modernización de las Fuerzas Armadas rusas con el fin de avanzar a un nivel tecnológico y moral mucho más elevado.

¿Por qué son necesarios cambios radicales?

Los que se pronuncian en contra de la reforma militar deberían mirar con más atención la situación actual.

Miles de oficiales, en su mayoría graduados en academias militares en la década de los 90, actualmente son incapaces de realizar tareas de combate.

Durante mucho tiempo, el Ejército albergó a aquellos que no pudieron encontrar un lugar apropiado en la vida civil. Miles de millones de rublos se destinaron para el financiamiento de las Fuerzas Armadas con un efectivo orgánico excesivamente numeroso heredado de los tiempos soviéticos.

Ahora, Rusia está pagando el precio de esas ilusiones del pasado que empezaron a manifestarse con catástrofes de los legendarios cazas soviéticos y los  lanzamientos fallidos de misiles balísticos.

Los planes y métodos de Serdiukov pueden suscitar mucha polémica en cuanto a su eficacia, pero es evidente que desde hace mucho tiempo el Ejercito ruso necesita reformas  y sólo un civil está en condiciones de  llevarlas a cabo.

La campaña militar rusa en Osetia del Sur iniciada tras la agresión georgiana contra la población suroseta descubrió serias deficiencias en la estructura orgánica, el sistema de mando y la cadena de subordinación de las Fuerzas Armadas de Rusia.

Las transformaciones políticas ocurridas en el mundo conllevaron a cambios en la estrategia y táctica militar. Y el Ejercito ruso, con la estructura del antiguo Ejército soviético destinado a librar guerras de envergadura y rechazar ataques nucleares, resultó incapaz de poner fin a un conflicto local de manera rápida y con pérdidas mínimas.

Y Serdiukov no puso en marcha la reforma militar. El actual ministro de Defensa sólo fue contratado para realizar la gestión de crisis.

Oficiales rusos

El ministerio de Defensa planea una importante reducción del efectivo orgánico, desde más de 1,2 millones de efectivos actuales hasta aproximadamente un millón.

Esta reducción afectará, en primer lugar, a los oficiales de alto rango, generales de logística y del Estado Mayor (de 350 a 150 mil personas). Casi todos los altos mando del ministerio de Defensa retirados del servicio activo pasarán a ocupan cargos destacados en la vida civil.

¿Y quién se quedará en el Ejército? La nueva estructura de las Fuerzas Armadas estará integrada por un número reducido de efectivos pertenecientes a la llamada “vieja guardia” que prestarán servicio hasta obtener la jubilación ordinaria o una vivienda propia.

También otro grupo numeroso integrado por militares que se incorporaron a las filas del Ejército ruso por casualidad y ahora hacen todo lo posible para recibir los beneficios prometidos.

Además, de los efectivos jóvenes con bajo nivel de adiestramiento y experiencia insuficiente.

Mención aparte merece la situación de los tenientes. El ministerio de Defensa decidió reducir el número de academias, universidades y colegios militares que asciende hoy por hoy a unos 70 hasta 10 instituciones principales para 2013.

Desde el inicio de la reforma, el número de oficiales graduados es superior al número de cargos potenciales, y por ello,  muchos tenientes se ven obligados a buscar otros cargos vacantes.

En 2009, varios miles de los oficiales graduados aceptaron propuestas para ejercer trabajo destinados a suboficiales. Otros se retiraron del servicio militar voluntariamente o engrosaron las filas del cuerpo de oficiales de reserva y continúan  recibiendo las pagas durante los cinco años de vigencia del contrato.

Según fuentes anónimas del ministerio de Defensa, hoy en día, unos 10 mil oficiales que se graduaron de academias militares durante los últimos dos años serán reservistas.

En esta situación, muchas academias militares suspendieron la admisión de estudiantes en 2010. Es posible que la admisión se restablezca en 2012.

En el ejército quedarán sólo los dispuestos a prestar servicio

Acostumbrado a vivir con poco dinero, y de repente recibiendo un enorme presupuesto, el Ejército ruso comienza a descomponerse desde dentro al no estar preparado psicológicamente  para ello.

¿Y cuáles son las perspectivas? Es posible que el ministerio de Defensa apueste por un ejército profesional. Hoy en día, los propios militares no pueden encontrar la luz al final del túnel. Preocupadas por el futuro en la tropas impera la apatía.

Pero Medvédev explicó a los militares que el Ejército ruso debe ser moderno, compacto y bien preparado. “No tenemos que enrolar al servicio militar obligatorio a los que no están dispuestos a hacerlo”, subrayó.

LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDIRÁ OBLIGATORIAMENTE CON LA DE RIA NOVOSTI

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