Pretoria, 29 de junio, PL para RIA Novosti. Por Frank Marín Vergara. Paraguay y Japón se enfrentarán hoy en el estadio Loftus Versfeld de esta capital con el mismo objetivo: pasar por primera vez a los cuartos de final de un Campeonato Mundial de fútbol.
Mientras la selección japonesa nunca se sintió tan cerca de alcanzar esa instancia, la paraguaya intentará finalmente acceder al grupo de los ocho mejores tras sucumbir por estrecho margen en los octavos de final en 1998 y 2002.
A su manera, ambas naciones ya hicieron historia en Suráfrica-2010, pues los suramericanos se estrenaron como vencedores de grupo, en tanto el once asiático nunca antes había superado la ronda inicial fuera de su territorio.
Las dos escuadras se miran mutuamente como el adversario más accesible que podían encontrar, pero igual se manifiestan un respeto mutuo e intentarán evitar el más mínimo descuido para no facilitarle el trabajo al contrario.
La velocidad y agilidad de Japón lo convierten en un rival complicado. Dispone de jugadores capaces de cambiar la dirección de un partido. Tendremos que estar muy concentrados y correr todo el encuentro, advirtió el atacante paraguayo Roque Santa Cruz.
Aunque el principal atributo nipón es su organización y el peso del colectivo, los defensores guaraníes deberán prestar una especial atención al centrocampista Keisuke Honda, convertido en una de las revelaciones del torneo.
Japón desafió la mayor tradición de Dinamarca y Camerún para quedarse con el segundo puesto de la serie E, por detrás de Holanda, contra la que apenas perdió 0-1.
Entretanto, el mediocampista japonés Yuki Abe alabó la defensa y la fortaleza física de la Albirroja, sumadas a su eficaz circulación del balón, por lo que espera un cotejo muy peleado en la despedida de Pretoria como sede de la competición.
El duelo más esperado de la jornada lo disputarán en Ciudad del Cabo España y Portugal, que pese a computar 32 enfrentamientos entre ellos, jamás lo hicieron en un Mundial.
El derby ibérico cerrará los octavos de final y su vencedor tendrá como siguiente adversario al triunfador del juego entre Japón y Paraguay.