Minsk, 21 de abril, RIA Novosti. El presidente depuesto de Kirguizistán, Kurmanbek Bakíev, quien abandonó la semana pasada su país y ahora se encuentra en la capital de Bielorrusia, declaró hoy que retracta su dimisión del cargo de jefe de Estado.
"No hay fuerza que me obligue a renunciar a la presidencia", manifestó Bakíev en declaraciones a la prensa en la sede de la Comunidad de Estados Independientes (CEI).
Al presentar sus condolencias a los familiares de los muertos durante los disturbios en la república centroasiática, Bakíev se mostró dispuesto a responder por lo sucedido conforme a la ley.
"Kirguizistán no será colonia de nadie y continuará edificando un Estado democrático", afirmó el presidente depuesto y exhortó a los líderes mundiales a no reconocer el Gobierno interino.
La oposición llegó al poder en Kirguizistán este mes de abril sobre una oleada de protestas y formó un Gobierno provisional. El presidente del país, Kurmanbek Bakíev, fue depuesto.
Tras el derrocamiento del régimen de Bakíev, la situación sigue tensa en Kirguizistán. Continúa la apropiación de terrenos en parques y campos ubicados alrededor de la capital. En Bishkek se registran numerosos casos de expropiaciones de bienes.
Durante los desórdenes del 7 y el 8 de abril, 84 personas murieron y unas 1.600 recibieron heridas.
