Uzbekistán suspende su participación en la Comunidad Económica Euroasiática (CEE), escribe hoy el diario ruso Kommersant. Las causas de esta decisión se desconocen pero fue anunciada poco después de que la Unión Europea levantó las sanciones impuestas contra Uzbekistán tras la represión de los disturbios de mayo de 2005 en Andizhán.
"A mediados de octubre pasado, Uzbekistán notificó que suspende su participación. Lo hizo sin explicación alguna pero la dirección uzbeka hacía últimamente frecuente crítica en relación con la CEE, al considerarla ineficiente", declaró a Kommersant un alto cargo del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia. El presidente uzbeko Islam Karímov, agregó el diplomático, proponía incluso fusionar la CEE con otra alianza que existe en el espacio postsoviético, la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC).
Los planes de crear en el marco de la CEE una Unión Aduanera, integrada por Bielorrusia, Kazajstán y Rusia, también "provocaban muchos celos" en Uzbekistán, recordó el funcionario.
La CEE fue fundada en 2001 e incluye, además de Uzbekistán, a Bielorrusia, Kazajstán, Kirguizistán, Rusia y Tayikistán. Armenia, Moldavia y Ucrania participan en calidad de observadores.
El periódico recuerda que las relaciones entre Moscú y Taskent nunca fueron fáciles. Cuando se estableció la CEE, Uzbekistán se orientaba hacia Occidente en materia de política exterior y junto con Georgia, Azerbaiyán, Ucrania y Moldavia formaba parte de una alianza (GUUAM) supuestamente anti-rusa.
La situación cambió a raíz de los desórdenes en Andizhán, en mayo de 2005. La represión de los disturbios causó alrededor de 2.000 víctimas, según los defensores de derechos humanos, o menos de 200, de acuerdo con la información oficial. Occidente introdujo sanciones contra el régimen de Karímov, después de lo cual empezó un período del deshielo en sus relaciones con Moscú. Uzbekistán se adhirió a la CEE y se reintegró en la OTSC que había abandonado seis años antes.
El pasado 13 de octubre, los cancilleres de 27 países miembros de la UE levantaron todas las sanciones en relación con Uzbekistán, incluido el embargo sobre el suministro de armas a este país centroasiático. Tres días después, Taskent anunció la intención de abandonar la CEE,
Esta separación no significa todavía un cambio radical de las prioridades en materia de la política exterior de Uzbekistán pero sí es un paso muy simbólico, un gesto ostentoso, señala el periódico. Si Uzbekistán realmente ha decidido apresurarse al encuentro de Occidente, es de esperar que próximamente quiera abandonar también la OTSC. Será un golpe más sensible, dado que en la última cumbre de este organismo se acordó transformarlo en una alianza militar al estilo de la OTAN.
De momento, fuentes de la cancillería rusa aseguran que Uzbekistán no ha realizado movimientos algunos en relación con la OTSC.
