Vilna, 30 de junio, RIA Novosti. La hoz y el martillo sobre un trasfondo rojo - símbolo de la ex URSS que está proscrito en Lituania - apareció el pasado fin de semana en varios sitios web de este país báltico, reportó Radio Lituania.
Los primeros en sufrir el ciberataque fueron la Comisión suprema de ética profesional y dos empresas lituanas, Tokvila y Rimi.
El primer ministro de Lituania, Gediminas Kirkilas, aseguró que las instituciones públicas "siempre están preparadas" para hacer frente a los hackers pero el suceso se repitió al día siguiente. En esta ocasión, fue atacado el portal del Partido Socialdemócrata de Lituania, actualmente en el poder.
Ritis Rainis, responsable de la protección informática del Estado lituano, cree que se trata de "un ataque organizado" y que "procede del exterior". "Lo estamos investigando, conjuntamente con la Policía", declaró el funcionario al recomendar que los administradores web "no se relajen."
La prensa lituana recuerda en este contexto que en algunos foros rusos de Internet se habló de posibles ciberataques contra los países del Báltico y Ucrania, y que las páginas web del Gobierno y de los bancos en Estonia fueron el blanco de hackers el pasado año, a raíz del traslado de un monumento militar soviéticos desde el centro de Tallin.
Lituania no tiene un organismo especial para luchar contra ciberataques y cifra grandes esperanzas en el centro de seguridad informática que la OTAN pretende instalar en Tallin. Esta iniciativa fue acordada en mayo pasado por Alemania, Eslovaquia, España, Estonia, Italia, Letonia y Lituania.
La semana pasada, el Parlamento lituano prohibió usar durante mítines y otras manifestaciones públicas los emblemas de la Alemania nazi y de la Unión Soviética. Quedan proscritas las respectivas banderas, escudos, himnos, retratos de líderes, insignias y uniformes con la cruz gamada, la hoz y el martillo y demás símbolos.
La decisión de Lituania fue criticada duramente por Rusia. El portavoz del Ministerio ruso de Exteriores, Andrei Nesterenko, piensa que "equiparar a los emblemas nazis los atributos de un Estado que hizo la contribución decisiva a la victoria sobre el nazismo significa profanar la memoria de quienes realizaron un sacrificio irreparable para salvar al mundo contra la peste parda".
