Kabul, 25 de diciembre, RIA Novosti. El año musulmán que viene (comienza el 21 de marzo) la provincia de Badajshan, al norte de Afganistán, será declarada zona libre de estupefacientes, dijo a la prensa el gobernador de esta entidad administrativa, Monshi Abdul Madjid.
Según sus palabras, el año en curso la provincia obtuvo resultados impresionantes en la lucha contra la producción de drogas. En particular, se logró destruir más de 20 laboratorios clandestinos que fabricaban heroína, cocaína y opio.
"No cejaremos en el esfuerzo por acabar con la producción de drogas en la provincia como lo hicieron las autoridades de la vecina Balj", destacó el gobernador.
Afganistán es el principal proveedor mundial de drogas. En Kabul un kilo de heroína cuesta sólo 3.000 dólares.
Dentro de poco planea abrir su oficina en la capital afgana el Servicio Federal de Control de Drogas de Rusia.
