Azerbaiyán y Kazajstán, dos Estados postsoviéticos que tienen enormes reservas de hidrocarburos, han firmado con Rusia nuevos contratos para la importación de armas, por un valor estimado en torno a US$40 MM. Otro proveedor de recursos energéticos, Turkmenistán, podría seguir este ejemplo, según la opinión de expertos.
El pasado mes de julio, Azerbaiyán acordó con el grupo ruso Rosoboronexport la compra de casi 70 vehículos blindados BTR-80, reveló a Vedomosti una fuente anónima del sector ruso de defensa. Kazajstán había adquirido la misma cantidad de estos equipos algún tiempo antes. Aunque Rosoboronexport y la empresa productora rehúsan comentar la noticia, la confirmó un funcionario del departamento militar de Rusia. En caso de que el proyecto tenga éxito, ambos países pedirán lotes adicionales de BTR-80 y Azerbaiyán podría comprar incluso el flamante modelo BTR-90, que es más costoso y hasta la fecha no se ha exportado.
Los expertos creen lógico que Azerbaiyán y Kazajstán hayan optado por equipos rusos y dan por seguro que van a importar más. Los vehículos blindados de marcas occidentales cuestan mucho más y son más caprichosos en las condiciones climáticas de la ex URSS. La experiencia de explotación y la presencia del personal cualificado desde los tiempos soviéticos transforman a estos países en clientes lógicos de la industria rusa de defensa.
Según algunas fuentes, Kazajstán y Rusia podrían firmar a finales de este mes, en el marco del Salón Aeroespacial MAKS-2007, otro acuerdo importante por valor de casi US$100 MM, para la reparación y la modernización de los cazas rusos MiG-29 y
MiG-31 que están en dotación del Ejército kazajo del Aire.
Konstantín Makienko, del Centro de análisis de estrategias y tecnologías, piensa que Moscú debería incrementar la venta de armas a los Estados petroleros en el espacio postsoviético. El cliente número uno es, sin lugar a dudas, Kazajstán: es el más rico, tiene importancia estratégica y, encima, es un aliado militar de Rusia. Con todo, tampoco hay que olvidar el mercado azerí y, a largo plazo, el turkmeno donde domina actualmente Ucrania, la cual va liquidando sus existencias de antiguas armas soviéticas.
