El presidente de Gasprom, Alexei Miller, anunció que si la parte bielorrusa no contrata los suministros de gas, éstos quedarán suspendidos a las 10:00 horas de Moscú el primero de enero de 2007. Gasprom advirtió a los consumidores europeos de que podrían presentarse problemas en materia de venta de este agente energético a la UE.
Gasprom lleva el propósito de pedir al Gobierno que introduzca el arancel a la exportación de gas a Bielorrusia, después de que la república se negara a aceptar las ofertas rusas.
Es poco probable que esta medida surta el efecto deseado, llegaron a la conclusión compartida los expertos. "Gasprom promueve la política de presiones sobre Bielorrusia, dando a entender que todo podría acabar mal para esta república", afirma el analista de Rye, Man & Gor Securuities, Konstantin Cherepanov.
Resulta evidente que hay connotaciones políticas en las exigencias de Gasprom. "El arancel a la exportación de gas para Bielorrusia quedó abolido por Moscú con el fin de facilitar la creación del espacio económico común en el territorio de los dos países -dice el analista de MDM Bank, Andrei Gromadin-. Pero el proyecto no cuajó en realidad y Gasprom quiere recuperar lo perdido."
Bielorrusia tendría que dar marcha atrás en su relación con Gasprom, pues el consorcio ruso es el único proveedor de gas a Bielorrusia, concluye Cherepanov.
