Caracas, 13 de octubre. De ser un país en donde "no pasaba nada", Venezuela ocupa hoy un lugar destacado en el mundo de las relaciones internacionales, a la vez que atrae la atención de los medios de comunicación global.
La actual desinformación y tergiversación del proceso que se vive en la nación sudamericana, han generado un importante cambio en el papel de la diplomacia tradicional para convertirse en una militancia activa.
Para el director del Instituto de Altos Estudios Diplomáticos "Pedro Gual", Jhony Balza -quien accedió a dialogar con el corresponsal de Prensa Latina, Alberto Corona- la política exterior venezolana cada día muestra mucho más dinamismo y acierto en las decisiones que emanan de la Presidencia.
"Es una política exterior liderada por nuestro presidente Hugo Chávez, en correspondencia con los principios esenciales que recoge la constitución bolivariana de Venezuela", explicó.
A juicio de Balza, allí se destacan algunas líneas fundamentales como la cooperación entre los pueblos y el carácter soberano que debe tener la política exterior del país. De ahí que nuestra diplomacia actual esté cargada de un alto contenido humanista, agregó.
Por esa razón, subrayó, hemos recibido apoyo sustanciales de países hermanos de otros continentes como Europa, Africa, Asia y el resto de América Latina y el Caribe.
"Tan es así que hoy puedo decir que estos aciertos por ser una política exterior esencialmente humana, es que Venezuela está a punto de ingresar al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas como miembro no permanente", comentó.
Según el catedrático y letrado en Geografía, Historia Contemporánea y Relaciones Internacionales, ello obedece también a la seriedad de la diplomacia venezolana tras la llegada de la revolución bolivariana.
Además, de su visión de defensa por quienes no tienen voz en Naciones Unidas, su carácter soberano y fundamentalmente por el aspecto estratégico que en el marco de la cooperación Venezuela desarrolla con otros pueblos, dijo.
Desde el Instituto, expresó Balza, tratamos de impulsar iniciativas que propicien debates y escenarios donde se reflexionen sobre los tópicos esenciales de nuestra política exterior y los temas fundamentales de las relaciones internacionales.
Balza, quien lidera un equipo que se ha propuesto reorientar la estructura académica del Instituto, señaló que se debe formar un servicio exterior a partir de una concepción bolivariana y de mucha ética para poder soportar las agresiones en el campo internacional.
Este debe ser fundamentalmente de carácter muy patriótico y apertrechado de una gran capacidad creadora para la negociación, pero con mucha ética para saber defender los más nobles propósitos del Estado, insistió.
Recientemente el canciller Nicolás Maduro se pronunció en ese sentido, al afirmar que el Ministerio de Relaciones Exteriores será reestructurado totalmente, a fin de ponerlo al servicio de los intereses soberanos de Venezuela.
"Nosotros vamos con todas las fuerzas a transformar esta Cancillería para ponerla al servicio del país y representar los intereses de la nación y los intereses constitucionales de la revolución bolivariana", dijo.
Balza consideró que en este contexto está naciendo una nueva diplomacia venezolana comprometida con su pueblo, tras manifestar que las referidas iniciativas no son ajenas al proceso de formación que viven los funcionarios en el centro.
El Instituto Pedro Gual es el órgano del Ministerio de Relaciones Exteriores encargado de coordinar el proceso de formación, actualización y especialización del funcionario del servicio exterior.
Desde mayo de 2005, el equipo directivo del centro asumió como objetivo fundamental la transformación del instituto, a los fines de adecuarlo a los lineamientos políticos del proceso bolivariano. Tomado de www.cubaminrex.cu
