Atenas, 31 de agosto, RIA Novosti. La Policía griega detuvo a una persona a partir de las acusaciones políticas que se remontan a los tiempos de la dictadura militar derrocada hace tres décadas.
Vassilis Droukopolis, catedrático de Derecho en la Universidad de Atenas, se presentó a una oficina policial en las afueras de la capital griega con la intención de sacar nuevos pasaportes internacionales para su familia pero, cuando entregó todos los documentos necesarios, le anunciaron que sería detenido. Resultó que contra él pesaba un cargo penal desde 1973, por deslealtad al régimen. En aquellas fechas, gobernaba en Grecia una dictadura militar de ultraderecha, la llamada ‘junta de coroneles negros' que perseguía por motivos políticos a miles de ciudadanos.
Los ‘coroneles negros' fueron derrocados en 1974 pero el expediente penal abierto contra Droukopolis, por alguna razón, nunca se cerró y, con el transcurso del tiempo, pasó de las carpetas a los archivos electrónicos. Esa circunstancia jamás le afectó al profesor hasta que decidió sacar un pasaporte.
Como resultado, el pobre se vio obligado a permanecer durante varias horas a la espera de que la Policía aclarase el malentendido y, con las disculpas pertinentes, le dejara ir.
El ministro griego de Orden Público, Vyron Polydoras, manifestó su indignación a raíz del suceso y exigió a la Policía investigar por qué se había mantenido en los archivos el expediente de Droukopolis.
La oposición parlamentaria reaccionó al incidente con sarcasmo y uno de los diputados, quien había participado en revueltas estudiantiles durante la dictadura, se declaró dispuesto a ‘entregarse a la Policía' en caso de que sacara a la luz las antiguas reclamaciones de los ‘coroneles negros' contra su persona.
