KOMMERSAN. En el primer semestre de 2006 el sector bancario ruso captó 150-200% más créditos extranjeros que en el mismo período del año anterior. Los expertos califican de alarmante esta tendencia y advierten de que con el correr del tiempo podría originar problemas graves.
Según las últimas previsiones del Banco Central, el año en curso la masa dineraria experimentaría un aumento del 32-36% frente al 25-28% pronosticado inicialmente. Este fenómeno se explica con que los capitales entran a sacos en la economía nacional. En el primer trimestre de 2006 el importe de los créditos concedidos al país en el extranjero se ubicó en 13,1 mil millones de dólares, de los que 6,7 mil millones correspondieron a la banca rusa. En el segundo trimestre los adeudos del sector bancario nacional aumentaron en 8 mil millones de dólares, según los datos preliminares.
Anteriormente algo similar pasó en Kazajstán, país cuya banca destacó por su enérgica actividad en los mercados financieros internacionales. El sector bancario "está sobrecalentado", hizo constar la misión del FMI a principios de este año. A consecuencia, el Gobierno kazajo tuvo que revisar a la baja, del 7,3% al 5,2%, las previsiones sobre el crecimiento de la producción industrial.
Negociando nuevos y nuevos créditos en el extranjero, la banca rusa puede acentuar las presiones inflacionistas en el país.
Hay varios factores que mueven a bancos rusos poner sus miras en mercados financieros mundiales. En primer lugar, el déficit de créditos a largo plazo en el país. En segundo lugar, la elevación de las calificaciones asignadas por las agencias de rating tanto a algunas compañías rusas como el país en su conjunto. En tercer lugar, la accesibilidad de los créditos extranjeros resulta un negocio lucrativo para la banca que obtiene beneficio en rublos cada vez más caros y cancela lo adeudado en dólares, moneda que sigue perdiendo su precio.
"La entrada de capitales extranjeros, en forma de créditos, está adquiriendo dimensión alarmante -dice Yulia Tsepliaeva, analista del banco ING-. No obstante, la situación en Rusia es distinta a la configurada en su tiempo en Kazajstán, donde los créditos extranjeros captados por la banca constituían un 10% del PIB."
