VEDOMOSTI. El Partido de los Jubilados de Rusia (PJR) tiene la intención de incorporarse, hacia finales del presente año, a la alianza formada por Patria y el Partido por la Vida (PV). El Kremlin no descarta que la organización resultante pueda convertirse en un relevo para el parido oficialista Rusia Unida.
En un principio, el objetivo de esa unión era diluir un tanto las filas de Patria, que a pesar del reciente cambio de líder podía depararle al Kremlin sorpresas desagradables. En ese partido quedan todavía muchos personajes autónomos - en particular, al nivel regional - aparte de que Dimitri Rogozin, ex dirigente de Patria, podría hacer un intento por recuperar el control sobre la organización, señala un funcionario del Kremlin. En la actualidad, se supone que el nuevo partido unificado podría aspirar a ser un relevo para Rusia Unida, en caso de que esa organización oficialista falle en su misión. Rusia Unida no tiene nada que temer de cara a las elecciones parlamentarias de 2007 pero dentro de algunos años su monopolio podría quedar destruido.
De momento, el proyecto conjunto de Patria y PV suscita escaso interés entre los electores. Un 3% de los rusos se declara dispuesto a apoyarlo en las urnas, mientras que un 39% considera que la nueva alianza tiene perspectivas muy inciertas, y un 24% le augura la inminente derrota en los comicios legislativos del próximo año, según los resultados de una encuesta realizada por el Centro VTsIOM.
Los ‘jubilados' podrían echarle una mano al nuevo partido y enmendar esa situación, opina Dimitri Badovsky, del Instituto de sistemas sociales. ‘El electorado del PJR es muy activo y las campañas regionales han demostrado que será capaz de atraer a la élite local y asegurarle a la flamante alianza un nivel de popularidad por encima del margen de error' - dice él.
Esa unión, al decir de Badovsky, podría perfilar el panorama político ruso después de 2008, cuando se haya elegido ya al sucesor de Putin. ‘Rusia Unida no está en condiciones de abarcar a todos los grupos de intereses, por lo cual algunos se han propuesto crear un centro propio de la izquierda populista, al margen de Surkov (Nota: Vladislav Surkov, subjefe de la Administración Presidencial de Rusia)' - afirma ese experto.
Se contempla que el proceso de la unificación va a ser complicado. Boris Makarenko, del Centro de tecnologías políticas, dice que el PJR perderá a sus electores a raíz de esa fusión. A su vez, Badovsky señala que el ‘gran problema' consiste en los líderes de esos tres partidos: no tienen carisma alguno y son desconocidos por la gente. El funcionario del Kremlin también admite que la nueva organización política podría tropezar con problemas: tiene demasiadas figuras autónomas y se ignora, de momento, qué ideología será capaz de consolidarlas o qué táctica aplicaría en las elecciones regionales.
