El científico dirigió un estudio conjunto de los inmunólogos de la Universidad de Milán y los expertos del Instituto Nacional de Astrofísica (INAF), dedicado al impacto que produce la radiación uv del espectro solar en el coronavirus. El grupo publicó en junio pasado un informe preliminar sobre los resultados con el fin de dar a conocer rápidamente esta importante información a los científicos de otros países.
Los científicos también detectaron la existencia de una vinculación entre el nivel de la radiación solar y la situación epidemiológica en diversas regiones del mundo: cuanto más alto es la radiación uv en un lugar concreto tanto menos casos del COVID-19 se registran allí.
A responder a la pregunta de Sputnik sobre la probabilidad de que en otoño llegue la segunda ola del COVID-19, Clerici dijo:
"Hoy día nadie puede decir con precisión qué sucederá, pero a mi juicio, si la segunda ola llega, será mucho más leve que la que tuvimos que afrontar en primavera pasada".
El científico al mismo tiempo reconoció que el coronavirus que los microbiólogos detectan actualmente es de hecho idéntico al que apareció en Europa en febrero, al comienzo de la epidemia.
"El virus es el mismo, no ha sufrido cambios sustanciales y sigue siendo bastante agresivo. Pero tras un impacto duradero de la ración solar de los meses de verano se verá debilitado seriamente. Si antes observábamos la presencia de miles de partículas virales activas, capaces de provocar la enfermedad, tras el duradero impacto de la ración uv su número se reducirá en decenas de veces", subrayó.
"Los médicos y los pacientes potenciales saben mucho más hoy día sobre este virus y comprenden mejor qué se debe hacer en una situación extrema. La combinación de estos dos factores permite esperar que la segunda ola sea más leve", resumió.
Desde el 11 de marzo, la Organización Mundial de la Salud califica como pandemia la enfermedad COVID-19 causada por el coronavirus SARS-CoV-2.
A escala global se han registrado hasta la fecha más de 14,27 millones de casos de infección por el nuevo coronavirus, incluidas más de 602.500 defunciones y unos 7,86 millones de recuperaciones.



