"En este momento se sabe que son más de 10 los pasajeros fallecidos del autobús", dijo a Sputnik una portavoz del Ministerio del Interior.
La empresa que opera el ferrocarril aseguró que el motor del vehículo se apagó cuando cruzaba las vías férreas.
"Esta madrugada [6 de octubre] a las 3.39 el autobús pasaba el cruce ferroviario situado cerca de la estación Pokrov y se le apagó el motor", señaló la entidad en un comunicado.
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El Comité de Investigación de Rusia rebajó a 16 la cifra de los muertos en el autobús arrollado por un tren en un cruce ferroviario de la provincia de Vladímir.
"Han fallecido 16 personas, entre ellas un niño, según datos preliminares. Los demás pasajeros, con heridas de diversa consideración, han sido hospitalizados", precisó el Comité que mencionó la cifra de diecinueve víctimas mortales al anunciar la apertura de una investigación a raíz de lo ocurrido.
Anteriormente, las autoridades rusas elevaron a 17 el número de las víctimas mortales por la colisión.
Una fuente médica dijo a Sputnik que cinco personas fueron hospitalizadas a raíz del accidente.
Entre los hospitalizados hay dos niños, ambos muy graves, añadió.
El maquinista del tren San Peterburgo-Nizhni Novgorod activó el freno de emergencia, pero la distancia fue insuficiente para evitar el choque.
Un portavoz del servicio de emergencia precisó que el autobús venía de Kazajistán.
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Comunicó además que un helicóptero médico llegará en los próximos minutos al lugar del accidente.
Desde el Ministerio de Exteriores de Kazajistán aseguraron que están verificando la información sobre la tragedia.
"El Ministerio de Exteriores de Kazajistán está esclareciendo las circunstancias de este accidente", dijo a Sputnik el portavoz de la institución, Anuar Zhainakov.
Una portavoz del gobierno de Vladímir dijo a Sputnik que en el autobús de matrícula kazaja viajaban nacionales de Uzbekistán.
Cuando se apagó el motor, el conductor dio un grito de alarma y 34 pasajeros se bajaron del autobús para empujarlo. Son los que sobrevivieron. Las víctimas son las personas que se habían quedado a bordo. La embestida del convoy dejó el vehículo convertido en un amasijo de hierro.
El portavoz del Ministerio de Exteriores kazajo, Anuar Zhainákov, publicó en su página de Facebook que, según la información de última hora, en el autobús viajaban 55 ciudadanos de Uzbekistán además de los dos conductores, nacionales de Kazajistán, uno de los cuales murió en el accidente.



