El individuo, que se autodefine como curandero, estuvo a punto de perforar el cráneo de la mujer, que contrató sus servicios para que le ayudara a curar su infertilidad. Al menos esa es la versión del marido de la víctima.
Actualmente, la Policía de la capital rusa está investigando el caso. La mujer continúa ingresada en el hospital, informaron varios medios rusos.
El curandero, que admitió que carece de formación médica, aseguró que en ningún momento pretendía hacer daño a la mujer y se escudó en el hecho de que había practicado esta terapia en múltiples ocasiones.
Antes de llevar a cabo la particular terapia, el curandero subrayó que siempre desinfecta su varita de madera.


