"Es una opción para las autoridades israelíes, tienen el derecho de hacer lo que les conviene; creo que es contraproducente si se trata de armas letales ya que esto causará una nueva espiral de confrontación", dijo en una entrevista al conductor del programa "Vesti v Subbotu", Serguéi Brilióv, en la cadena Rossiya.
Volvió a subrayar que el sistema de misiles antiaéreos S-300 es una arma defensiva que "de ninguna manera socava la capacidad de defensa de Israel".
El lunes pasado el presidente ruso canceló la prohibición de exportar los S-300 a Irán.
En 2007, Moscú y Teherán firmaron un contrato de suministro de cinco divisiones de S-300PMU-1, que comprendía 40 lanzaderas.
Tres años más tarde, el entonces presidente Dmitri Medvédev suspendió la transacción, a lo que Teherán respondió con una demanda judicial.


