Su convicción de que fue la decisión correcta no deja de crecer. Y es que encontró que Rusia tiene todo para que pueda prosperar como empresario y ser feliz como persona.
Siendo un chef con una larga trayectoria en Argentina y la Unión Europea (UE), Jorge no deja de elogiar las comidas rusas, sobre todo las carnes que, según él, están "al nivel de las argentinas". También se muestra sorprendido por la altísima calidad de pescados, mariscos y productos lácteos rusos, entre otros alimentos.
"Rusia puede darle a comer a todo el mundo", dijo Jorge.
Nuestro interlocutor ni siquiera quiere recordar lo que vivió en la UE, donde "se inyecta muchas porquerías en la comida".
Asimismo, admira a la gente rusa, en particular, a la madre de su mujer, quien le enseñó algunos "secretos bárbaros" que le resultaron muy útiles como un chef.
Al conocer la realidad rusa, Jorge llega a la conclusión de que todo lo que sabía sobre el país eslavo era una "mentira".
"Lo que a nosotros nos venden de Rusia no tiene nada que ver con lo que uno encuentra cuando está aquí", dijo nuestro interlocutor.
En este contexto, se mostró convencido de que Rusia tiene que "contrarrestar estas falsedades" mediante la promoción de su gran cultura.





