Basia Taube vive en Montevideo e Irene Shashar en Lima. Ambas son polacas y judías. No se conocen personalmente, pero tienen una historia común, llena de dolor y sufrimiento. También es una historia de esperanza por un mundo mejor y porque no haya niños que tengan que pasar lo que ellas.
"A mi me escondían en armarios, pasé muchos meses a oscuras con una muñeca y una bacinica. Mi contacto era con esa muñeca que al final perdí y lloré terrible por su pérdida. Era mi compañera, mi todo. Mi madre me decía, 'yo voy a abrir esta puerta de vez en cuando, te voy a traer la comida, a preparar lo que te gusta; te quiero te adoro'. Me besaba fuerte, me abrazaba y cerraba la puerta. Así viví durante meses en la oscuridad", recordó Irene.
También entrevistamos a Rita Vinocur, hija y sobrina de sobrevivientes, que hoy dirige el Museo del Holocausto en Montevideo, con quien hablamos sobre el valor de la memoria como homenaje a las víctimas y garantía de que el horror no volverá a repetirse.

