El nuevo sistema de detección RO-900 es capaz de determinar la ubicación de una persona en movimiento a una distancia de 21 metros a través de un muro de hormigón y ladrillos de un ancho de hasta 60 centímetros.
Esto permitirá que los efectivos de Rosgvardia —nombre alternativo de la Guardia Nacional de Rusia— puedan detectar a los terroristas no solo dentro de un edificio, sino también del otro lado y determinar la trayectoria de su movimiento. El aparato también puede descubrir personas que no se mueven solo por su respiración. Cabe señalar que el dispositivo pesa menos de un kilogramo.
Los expertos consideran que este sistema será de gran ayuda para los militares durante las operaciones antiterroristas en las áreas urbanas, ya que estas a menudo requieren un enfoque extraordinario: es difícil determinar cuántos individuos se esconden en un edificio. La tarea se hace aún más difícil si los extremistas tomaron rehenes y no se puede realizar un reconocimiento con robots o drones. Puede que los RO-900 faciliten la solución de situaciones como estas, lo que reduciría las bajas entre los soldados.

