"Hoy en día no podemos constatar ninguna consecuencia provocada por el referéndum kurdo, cooperamos políticamente con todos los bandos en esta región y desde el punto de vista militar (la consulta) no causó secuelas", dijo Mattis en una rueda de prensa en Kabul transmitida por el sitio web de la OTAN.
Bagdad advirtió que no reconocerá el plebiscito que califica de unilateral y contrario a la Constitución y que fue convocado a pesar de la suspensión anunciada por el Tribunal Supremo iraquí el 18 de septiembre.
Por su parte Erbil sostiene que fue Bagdad el que le empujó hacia la convocatoria al violar medio centenar de artículos de la Constitución en vigor, entre ellos el artículo 140 que estipulaba la necesidad de convocar un referéndum en Kirkuk y otros territorios disputados para finales de 2007 a más tardar.
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En contra de la convocatoria del referéndum se pronunciaron la ONU y varios países como Turquía, Irán, Alemania, EEUU o el Reino Unido.


