Según la agencia Tasnim, de momento la sentencia no es final y el condenado puede recurrirla.
A mediados de octubre de 2019 los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica informaron haber detenido a Zam bajo sospecha de "actividad contrarrevolucionaria".
Según fuentes abiertas, el periodista cubrió a través de su canal de Telegram las protestas que envolvieron a todo Irán de diciembre de 2017 a enero de 2018.
Se señaló que Zam actuaba supuestamente bajo la dirección de los servicios de inteligencia de Francia y recibió el apoyo de los servicios de inteligencia de EEUU e Israel.
Algunos medios informaron que Zam residía en exilio en París, pero el comunicado de la Guardia Revolucionaria no precisó dónde y cómo fue detenido el periodista.


