Kabul, 3 de febrero, RIA Novosti. El Programa Alimentario Mundial (PAM) de la ONU que funciona en Afganistán desde 1963 congeló a partir del 2 de febrero los suministros de víveres a las zonas noroeste de la República Islámica, donde no puede garantizarse la seguridad para sus convoyes, informó hoy la oficina de prensa de la Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán (UNAMA).
El 30 de enero de 2010, unos rebeldes atacaron la columna de 19 camiones del PAM en la provincia de Bagdis. Siete camiones fueron quemados por completo y dos en parte, con más de 100 toneladas de víveres. Un chofer desapareció junto con su automóvil lleno de alimentos. Se realiza su búsqueda.
Otro conductor recibió heridas, se le prestó asistencia médica urgente.
El Programa Alimentario Mundial insta a todas las partes afganas en conflicto a garantizar el paso libre a sus convoyes, para poder abastecer de víveres a los afganos necesitados, señala UNAMA.
Más del 40% de los afganos viven por debajo del umbral de la pobreza y otros tantos llevan una existencia de extrema pobreza. La ayuda humanitaria es para muchos lo único que les permite sobrevivir en invierno, cuando se gastan los últimos recursos para adquirir carbón o leña para calentar los hogares.
