Moscú, 9 de agosto, RIA Novosti. Como "provocación" calificó el general Yuri Baluievski, jefe del Estado Mayor del Ejército de Rusia, las afirmaciones de que un avión ruso del modelo Sukhoi-24 había lanzado un misil sobre el territorio georgiano, cerca de Tsitelubani.
"Es una provocación contra las fuerzas de paz rusas y contra Rusia, en general, de cara a la reunión que debe celebrar en Georgia la Comisión Mixta de Control", dijo el alto militar ruso, citado por Igor Konashenkov, responsable de relaciones públicas durante los ejercicios Misión de Paz 2007.
La parte georgiana, en opinión de Baluievski, "se siente nerviosa y tema que la eventual concesión de la independencia a Kosovo comporte para Georgia la pérdida de Abjasia y Osetia del Sur", dos repúblicas rebeldes situadas en su territorio.
El teniente general Igor Jvórov, subjefe primero del Ejército de Aire de Rusia, declaró a su vez que aviones rusos "no realizaron ni planean realizar vuelos en aquella zona porque hay suficientes polígonos en el territorio nacional". Cuanto se dice a este respecto en Tbilisi son "conjeturas políticas", señaló él.
Según el Ministerio de Exteriores de Georgia, un avión ruso penetró en el espacio aéreo del país a las 18.40 del 6 de agosto y lanzó un proyectil guiado que no explotó. El respectivo comunicado se emitió el martes, 7 de agosto.
El jefe del contingente de paz estacionado entre Osetia del Sur y Georgia, Marat Kulajmétov, llama la atención al hecho de que Tbilisi mantuvo silencio durante 14 horas.
A las 19.10 del día 6, cuando se produjo el incidente, Kulajmétov se puso en contacto con sus colegas georgianos para informarles de que un avión había sobrevolado la zona y lanzado un objeto no identificado. En el transcurso de la hora siguiente llegó un reporte de la parte georgiana diciendo que no había vuelos algunos, según los mandos de su Ejército, contó él a RIA Novosti.
En la mañana del 7 de agosto, cuando representantes de la misión de paz llegaron a Tsitelubani, los principales componentes del misil ya no estaban en el lugar, dijo Kulajmétov. La parte georgiana los sacó y se los llevó consigo. "No entiendo por qué era necesario destruir la ojiva. Lo hicieron sin consentimiento nuestro", subrayó él.
Entretanto, el dirigente suroseta Eduard Kokoity quiere pedir a Moscú que ponga "modernos sistemas de defensa antiaérea" en dotación del contingente de paz ruso estacionado en la zona, para "derribar a cualquiera que viole el espacio aéreo". Así será posible "poner fin a este tipo de provocaciones por parte de Georgia" y saber a ciencia cierta "a quién pertenece tal avión y con qué objetivo entra en la zona del conflicto".
