De acuerdo con el rotativo, el mando de la Armada de Ucrania se negó a recibir las lanchas, y actualmente fueron suspendidas las pruebas de las mismas en el astillero de Odesa.
Inicialmente, estaba previsto que las lanchas 'Giurzá' patrullaran la zona costera de los mares Negro y de Azov y la cuenca del Danubio.
La nave —con una tripulación de cinco personas— está equipada con un cañón de calibre 30 mm, un lanzagranadas automático y una ametralladora.


