Las nuevas imágenes difundidas por el Observatorio Europeo Austral (ESO, por sus siglas en inglés) han permitido elaborar un nuevo mapa: el ATLASGAL, que combina los datos aportados por los telescopios APEX y Planck, señala el comunicado del observatorio. Gracias a las características particulares que tiene, este telescopio permite obtener una visión detallada de la distribución del gas denso y frío que hay a lo largo del plano de la Vía Láctea, informa ESO.
"ATLASGAL nos permite obtener información reveladora sobre dónde se forma la siguiente generación de cúmulos y de estrellas masivas", comenta Timea Csengeri, quien dirigió el trabajo de combinar los datos de APEX y Planck.
Los científicos esperan que la excitante nueva mirada de la Vía Láctea brinde la oportunidad de realizar novedosos descubrimientos y adquirir conocimientos sobre nuestra galaxia.
"Gracias a ATLASGAL tenemos una nueva y transformadora manera de ver el denso medio interestelar de nuestra propia galaxia, la Vía Láctea. La nueva versión del sondeo completo abre la posibilidad de explotar este maravilloso conjunto de datos para llevar a cabo nuevos descubrimientos", dijo Leonardo Testi de ESO y miembro del equipo ATLASGAL.
El telescopio de APEX —el mayor telescopio de ondas submilimétricas que opera en el hemisferio sur- se sitúa a 5.100 metros sobre el nivel del mar en el llano de Chajnantor, en la región de Atacama (Chile). Cuenta con diversos instrumentos puestos a disposición de la comunidad astronómica para llevar a cabo sus observaciones.

